Introducción

Marina era una típica chica de barrio, nacida en el seno de una familia de clase media trabajadora.
Con los estudios completos, y las uñas esculpidas, decidió un día casarse de apuro con un embarazo de seis meses y un novio que para algo más que un buen polvo debía servir.
El era un chico lleno de sueños, y tantos, que pocos lo consideraban un tío “despierto”.

“Incapaz de hacer una cosa así!!” decían todos. Ni así, ni asá. Incapaz para todo. Lo que se dice, lisa y llanamente, el Tiki era, y es, un incapaz.
En franca organización familiar, Marina aportaba a la sociedad conyugal, dos abuelos con carácter, una madre ausente y un medio hermano molesto.
Entre otras cosas, también un lugar donde vivir, un ingreso fijo muy bueno, algunas plantas y dos tohallones.
El Tiki, como para mantener una línea de conducta, aportaba su presencia, un buen estómago con hambre atrasado y un amigo inseparable que necesitaba “adaptarse” al nuevo estado civil de su… cómo llamarlo? Bueno, eso. Necesitaba adaptarse a todo. Porque si el Tiki era un incapaz, el Chueco, que así le decían, no iba a ser menos. El Chueco era, para que quede claro, a todas luces un inadaptado.
Así, como “Doña Flor y sus dos maridos”, Marina, el incapaz, y el inadaptado, comienzan a desandar la histeria.
Porque la historia…. eso es otra cosa.

Comments

5 Responses to "Introducción"

Marcelo Dance dijo... 15 de septiembre de 2009 a las 13:15

La historia es más que interesante. Muchos hombres comprendemos que hay mucho que aprender de los errores de los otros hombres, aunque esto no signifique que no los vayamos a acometer en un futuro mediato.
De movida uno no puede dejar de simpatizar con Marina, la heroína de la historia. Las mujeres imagino que por solidaridad de género y los hombres en el 99,9% de los casos, para lograr la empatía de la autora (Admito que yo tampoco estoy en el 0,01% restante). La única observación que se me ocurre, es que pueda darse el caso, con el correr de las entregas, que la autora inconscientemente genere un efecto “boomerang” y resulte que “El incapaz” y su fiel amigo “El inadaptado” terminen evocándonos cierta ternura. No se olvide mi estimada, que la mayoría de los bloggers lejos de ser joyas en el barro de la mediocridad, somos apenas una manga de vagos y atorrantes con acceso a internet.
Besos.

M. de Floresta dijo... 15 de septiembre de 2009 a las 20:19

En el caso del inadaptado, te aseguro Marce, que estás en lo cierto. Con el correr del tiempo, tendrá su por demás ganado efecto boomerang. En cuanto al Tiki, será imprevisible, pero de ahí a evocar ternura, lo dudo. Gracias por leer y dejar tu parecer. Un beso.

Victoria dijo... 19 de septiembre de 2009 a las 22:20

Jojo

Esto se pone bueno....

M. de Floresta dijo... 20 de septiembre de 2009 a las 7:26

Hola "Mala"!! Qué alegría verte por aquí! Gracias por pasar. Un beso.

cahu dijo... 14 de junio de 2010 a las 11:44

Tuve que venirme hasta el comienzo para entender mejor las cosas, me llevara un tiempo ponerme al dia... pero la historia es atrapante! Saludos M de Floresta!