La historia de toda pareja comienza con un "nos conocimos...." En este caso, Marina nunca terminó de conocer al Tiki... ni el Tiki a Marina.
En una esquina de esas donde te juntás con "los chicos" a la salida del colegio, Marina conoció al que iba a ser el hombro de su vida. Ese hombro que te obliga a llevar la carga más pesada de la peor manera inconsulta.
Después de un tiempo de noviazgo, el Tiki, gran conocedor de la calle y de la vida (?), instruye a Marina de cómo cuidarse para no quedar embarazada cuando tenían sexo. Nada de preservativos, ni pastillas anticonceptivas, ni nada convencional. El Tiki la tenía re clara. Lo más seguro era el bidet. Si señor. Con un despliegue de explicaciones y lujo de detalles, Marina supo con cuanto tiempo disponía antes de salir corriendo a sentarse en el milagroso artefacto.
Algo salió mal, porque después de algún tiempo, observó que la regla había desaparecido.
Marina había adquirido parte de la ligereza para razonar que tenía el Tiki, por lo que raudamente fue a una consulta ginecológica. El diálogo fue muy breve:
Gineco: Qué te trae por acá?
Marina: Un atraso.
G: A ver... fecha del último período?
M: Creo que el mes de Junio.
G: eh? pero estamos en Noviembre!
M: Si. Por eso vengo. (que se había creído? que me iba a dejar estar?)
G: con qué te cuidabas?
M: me repite la pregunta?
G: tomás algún anticonceptivo?
M: No!! Tienen hormonas!!!
G: Ovulos, diafragma, preservativos? con qué se cuidaban? rezaban???
M: (Jaa! Si supiera!) Con el bidet.
G: Evidentemente tenés un atraso, pero MENTAL!
Las señales estaban a la vista, pero Marina..... no supo verlas.
En una esquina de esas donde te juntás con "los chicos" a la salida del colegio, Marina conoció al que iba a ser el hombro de su vida. Ese hombro que te obliga a llevar la carga más pesada de la peor manera inconsulta.
Después de un tiempo de noviazgo, el Tiki, gran conocedor de la calle y de la vida (?), instruye a Marina de cómo cuidarse para no quedar embarazada cuando tenían sexo. Nada de preservativos, ni pastillas anticonceptivas, ni nada convencional. El Tiki la tenía re clara. Lo más seguro era el bidet. Si señor. Con un despliegue de explicaciones y lujo de detalles, Marina supo con cuanto tiempo disponía antes de salir corriendo a sentarse en el milagroso artefacto.
Algo salió mal, porque después de algún tiempo, observó que la regla había desaparecido.
Marina había adquirido parte de la ligereza para razonar que tenía el Tiki, por lo que raudamente fue a una consulta ginecológica. El diálogo fue muy breve:
Gineco: Qué te trae por acá?
Marina: Un atraso.
G: A ver... fecha del último período?
M: Creo que el mes de Junio.
G: eh? pero estamos en Noviembre!
M: Si. Por eso vengo. (que se había creído? que me iba a dejar estar?)
G: con qué te cuidabas?
M: me repite la pregunta?
G: tomás algún anticonceptivo?
M: No!! Tienen hormonas!!!
G: Ovulos, diafragma, preservativos? con qué se cuidaban? rezaban???
M: (Jaa! Si supiera!) Con el bidet.
G: Evidentemente tenés un atraso, pero MENTAL!
Las señales estaban a la vista, pero Marina..... no supo verlas.

Duríiiiisimo.
¡Éstas historias me atrapan!
Efectivamente, el contador de ideas lo tenía en cero. Igual, si te sirve de algo, al menos la frase "nunca llegamos a conocernos" es algo que, o le pasa a todo el mundo, o a mi también me pasó.
La forma de contarlo es genial.
Saludos!
El encanto de la pareja se termina cuando uno descubre que por mucho esfuerzo que haga, jamás conocerá al otro, cuando en realidad debería ser al revés.
De todas formas, fué muy valiente la protagonista de tu historia al mantener una relación con un tipo apodado "Tiki".
FALANGISTA: Creeme que es peor de lo que cuento.
CEO: Lo importante es que no te atrape un aparato como el Tiki!
RDP: La forma de contarlo puede que si... la de sobrellevarlo fue una epopeya.
Marce: Lo del apodo, fue lo más llevadero... no tenés idea lo que fue el resto. Dios!!!
Estimada M: paso a conocer su cueva y a dejarle mis saludos. El relato me tiene de lo más interesada..pooobree Tiki, qué culpa tiene él de venir mal armado!! jaja buenísimo.
Marina, a corazón abierto, tengo que decirte que también me atrapó el diseño, el dibujo y las fotos. ¡Muy buen blog!
THEGORILA: Padecer al Tiki, asegura al menos, una prima privilegiada de acceso directo al Cielo sin escalas intermedias.
CEO: A corazón abierto... muchas gracias!
Excelente relato, una historia diaria y mas común de lo que la gente cree. Con una sentencia final mas que certera. Me gustó muchisimo, si me permitís voy a ponerte en mi Link para no perderte. Un cariño inmenso.
Gracias, Juan por pasarte. Un cariño inmenso también para vos.