A los pocos días que el Tiki fuera “guardado”, Marina consigue erradicar definitivamente a “las chicas”.
Un mes antes de su detención, el muchacho le advierte a Marina que había “presencias extrañas” en su masculino bello púbico, por lo que le pregunta si a ella no le pasaba lo mismo. El diálogo fue breve, ameno y emotivo:
Tiki: No te anda caminando nada por ahí abajo?
Marina: NO! Ni que fuera una peatonal! (habrase visto!)
Tiki: Bueno. Porque yo tengo “algunas chicas” que NO SÉ como llegaron. Sabrás vos...
Marina: ...............
Era la primera vez que ella escuchaba hablar de ladillas. Urgente consultó con sus amigas de más confianza para no hacer papelones y saber de que se trataba. Las respuestas llegaron a coro: BAÑATE, CARAJO!
Marina sabía que no era por eso que “las chicas” habían llegado. Ella era bastante estricta con su higiene íntima, y a decir verdad, el Tiki también lo era. Lo cierto, es que tampoco se iba por la vida caminando con las piernas abiertas al viento para que llegaran del aire.
Ir al médico por ese tema, no daba. Se moría de vergüenza. Qué iba a pensar? Así fue como asumió SU culpa, (porque así se lo planteaba el Tiki) y preguntó que iban a hacer, ya que no podían quedarse esperando que se evaporaran solas.
Marina había asumido que tenía que alimentar a la beba, al Tiki y al chueco, pero a eso sumarle “las chicas” era demasiado.
El Tiki, sin ceder en su “enojo” (?), muy cortante se limitó a decir:
- Esta tarde nos espera Van D.”
Y allá fueron. Van D. era y es, un excelente médico de Floresta. Sólo.... que es veterinario. El tratamiento era sencillo: TEA 725 en aerosol para la zona afectada, y atacar hasta que “las chicas” desaparecieran.
Frente al espejo de su dormitorio, Marina se despidió, con palabras sentidas, de su amiga inseparable. Aquella que le había dado el gusto de tener a su beba, y el disgusto de conocer al Tiki.
La etiqueta decía: “TEA 725 König, garrapaticida y pulguicida en aerosol para perros”. El temor de que detrás de las chicas, SU chica cayera en pedazos, estaba latente, pero alguien dijo que el fin justifica los medios, y este era el caso. Fue así que comenzó la “Misión TEA”, que fue breve ya que al quedar detenido el único responsable de la infiltración enemiga, la posibilidad de que se reproduzcan era nula.
Ante la evidencia, el Tiki no tuvo más opción que decir la verdad. “Las chicas” habían sido un obsequio de Alejandra, su reciente “prometida” pero no podía admitirlo frente a Marina.
Un nuevo cargo se le sumaba a la lista interna para la expulsión inminente del hogar.
Un mes antes de su detención, el muchacho le advierte a Marina que había “presencias extrañas” en su masculino bello púbico, por lo que le pregunta si a ella no le pasaba lo mismo. El diálogo fue breve, ameno y emotivo:
Tiki: No te anda caminando nada por ahí abajo?
Marina: NO! Ni que fuera una peatonal! (habrase visto!)
Tiki: Bueno. Porque yo tengo “algunas chicas” que NO SÉ como llegaron. Sabrás vos...
Marina: ...............
Era la primera vez que ella escuchaba hablar de ladillas. Urgente consultó con sus amigas de más confianza para no hacer papelones y saber de que se trataba. Las respuestas llegaron a coro: BAÑATE, CARAJO!
Marina sabía que no era por eso que “las chicas” habían llegado. Ella era bastante estricta con su higiene íntima, y a decir verdad, el Tiki también lo era. Lo cierto, es que tampoco se iba por la vida caminando con las piernas abiertas al viento para que llegaran del aire.
Ir al médico por ese tema, no daba. Se moría de vergüenza. Qué iba a pensar? Así fue como asumió SU culpa, (porque así se lo planteaba el Tiki) y preguntó que iban a hacer, ya que no podían quedarse esperando que se evaporaran solas.
Marina había asumido que tenía que alimentar a la beba, al Tiki y al chueco, pero a eso sumarle “las chicas” era demasiado.
El Tiki, sin ceder en su “enojo” (?), muy cortante se limitó a decir:
- Esta tarde nos espera Van D.”
Y allá fueron. Van D. era y es, un excelente médico de Floresta. Sólo.... que es veterinario. El tratamiento era sencillo: TEA 725 en aerosol para la zona afectada, y atacar hasta que “las chicas” desaparecieran.
Frente al espejo de su dormitorio, Marina se despidió, con palabras sentidas, de su amiga inseparable. Aquella que le había dado el gusto de tener a su beba, y el disgusto de conocer al Tiki.
La etiqueta decía: “TEA 725 König, garrapaticida y pulguicida en aerosol para perros”. El temor de que detrás de las chicas, SU chica cayera en pedazos, estaba latente, pero alguien dijo que el fin justifica los medios, y este era el caso. Fue así que comenzó la “Misión TEA”, que fue breve ya que al quedar detenido el único responsable de la infiltración enemiga, la posibilidad de que se reproduzcan era nula.
Ante la evidencia, el Tiki no tuvo más opción que decir la verdad. “Las chicas” habían sido un obsequio de Alejandra, su reciente “prometida” pero no podía admitirlo frente a Marina.
Un nuevo cargo se le sumaba a la lista interna para la expulsión inminente del hogar.

Pero es una lista interminable de defectos. Y en tan poco tiempo.
Dígame que número compraría para una rifa, así lo evito.
Sigo atrapado.
besos
Uffff. Durante años, Marina pensaba que si jugaba a algo, le tocaría pagar el pozo, pero pensar en la perspectiva de ganarlo, jamás. Con el tiempo, fue pelechando y las cosas cambiaron. Gracias por pasar, Gamar. Un beso grande.
Evidentemente las “burradas” (por no decir “hijaputeces”) del Tiki superan todo lo imaginable y podría asegurarse que no tendrán fin hasta que el “sujeto” sea llamado por el “Barba” para tocar el arpa en los “God’s Cerebroless Angels”.
Un monstruo incapaz de razonar lo mucho que su existencia ha jodido a la barriada de Floresta? Un angelito sin pecado? Una ameba con forma de persona? Solo la elástica Marina tendrá las respuestas que se irán develando en las próximas entregas, porque imagino (como diría Victor Sueyro) que “Esto recién empieza”.
Besos y Buen Finde!
Ni angelito sin pecado, ni demonio pecaminoso, Marce. El Tiki era y es, sin resentimientos, ni rencores de esta parte, un inimputable por donde se lo mire.
Y Marina, con el tiempo, también fue forjando un carácter y personalidad difícil de sobrellevar, no creas. Todos tenemos algo de luz y oscuridad dentro de uno, y M. no fue la excepción. Un beso enorme para vos y gracias por pasar.
Falta que el Tiki se gasee en la mesa y cartón lleno...
Uffff. No le des ideas, Camilo! Que para lo malo, el Tiki siempre fue un autodidacta! Gracias por pasar. Un beso y nos vemos en tu blog.
Che Marina, el Tiki ¿era pintón? porque sino no se explica como le diste tanta bola como para vivir juntos. Es una bazofia de tipo.
Greetings tender.
Y.... tenía lo suyo, el hombre. Parecido a Darín en la época de los galancitos, pero más alto. Y a los 16 años, CEO, si uno de los dos no tiene tema de conversación, el otro ni se da cuenta. Lo positivo, es que se desmadró de entrada. Te imaginás si se tomaba un tiempo? Hubiera sido más difícil gritar "pasalo y que no vuelva". Gracias por pasar. Un beso.
Por favor mi querida, lo suyo es de canonización. Que fulano este...si cuando yo digo que no hay justicia no hay justicia. Pregunta al pasar, está suelto ? Muy bueno siempre me arrancás una sonrisa ante estos pequeños dramas, sigo esperando mas y mas. Un beso grande, y gracias por tus visitas.
Un auténtico pelotudo. Realmente un representante del gremio de los hijos de puta.
Espero que como padre haya sido mejor.
JUAN: Si, está suelto. Gracias por volver y volver. Otro beso grande.
No pida peras al Tiki, Relato. Vino con el código de barras fallado de fábrica. Los hijos son, los que los padres proyectamos en ellos, y él, es lo que Dorita deshizo. Gracias por pasar. Un beso grande.
Qué lo parió! Qué tipo!!
Cuanto mas te leo, mas me convenzo que es una suerte que te lo hayas sacado de encima!!
Besoos
PD: Venís a la reunión del SUABA?
Un "caramelito" el Tiki, Stella. Pero decía un grande que "siempre que llovió paró" te acordás? Veo si llego, y me pego una vuelta por el abasto ese día. Gracias por pasarte. Un besu.
gracias, aunque me reciba con ladillas...
preciosa canción de fondo
Pará dante, que ya las exterminamos, jajajaj. Gracias por pasar. Nos vemos en tu blog. Un beso!